"No hay que regalar las palabras nobles a los canallas" Osvaldo Soriano
VIERNES - 7 pm - www.fmurquiza.com - FM 91.7
CIELO Y TIERRA en la Blogosfera
Nuestra esperanza es que este encuentro favorezca la construcción conjunta de una comunidad sostenida por la solidaridad, el respeto mutuo, la promoción de los derechos humanos y la mejora en el sistema político en favor de una democracia plena.
Intentamos por Cielo y Tierra:
* Despertar la solidaridad, la reflexión, la toma de conciencia y el respeto mutuo, como ejes de una convivencia social en armonía, equidad y justicia.
* Fortalecer el juicio crítico y la conciencia social
* Difundir el pensamiento mariteniano aplicado a diferentes perspectivas que componen la sociedad, (cultura, política, economía, salud, ciencia y tecnología, diálogo ecuménico e inter-religioso)
Hagamos del encuentro una oportunidad para conocernos, enriquecernos y hacer posible una sociedad mejor para todos.
Te esperamos todos los viernes a las 7 de la tarde en www.fmurquiza.com FM 91.7 para compartir una charla entre amigos, acompañada de muy buena música étnica y literatura en nuestro idioma.
Claudia Santalla y Giselle Zarlenga
jueves, 1 de noviembre de 2007
PEDOFILIA EN INSTITUCIÓN CATÓLICA PERUANA
por Roberto Valdivia; robertovaldivia77@yahoo.es 30-10-2007
La noticia constituye el corolario de una crónica anunciada. La cacareada "pureza" de sus consagrados, el nauseabundo olor a "santidad" de que presumían, la rígida y estricta "metodología de selección" de sus miembros, la presunta "vocación religiosa" de que hacían gala, sus largos y meditados procesos de discernimiento en San Bartolo para consagrar plenamente sus vidas a Dios... no eran más que una gigantesca farsa.
Daniel Bernardo Beltrán Murguía Ward, el sodálite experto en informática, es el primer consagrado de esta secta destructiva que es capturado con las manos en la masa, seduciendo a indefensos niños pobres, abusando de menores, practicando sexo oral con ellos, fotografiándolos desnudos.
Se trata del primer sodálite que conoce la opinión pública que vive buscando el placer sexual en nombre de Dios. Lo que no se conoce aún es cuánto tiempo ha estado abusando de menores, cuántas son en realidad sus víctimas, cuáles son los nombres de sus cómplices, como es que está organizada la red internacional de pedofilia para la que trabaja y quienes son los encumbrados que la dirigen y que han protegido al depravado hasta hoy.
Estos son los sujetos a quienes la élite de la sociedad peruana encarga sus hijos para que sean preparados en los retiros de confirmación, o que los entrega incautamente a participar en los Convivios, o los matricula en los exclusivos colegios San Pedro o Villa Cáritas en La Molina, o que los envía a formarse en el Instituto del Sur o a ser profesionales en la Univesidad Católica San Pablo del Sodalitium.
¿Debemos ahora creerles que esta vergonzosa situación, era "hasta ahora totalmente desconocida" para ellos? ¿Podemos aceptar que estos abusos los han "sorprendido y golpeado dolorosamente" en su comunidad? Hay que ser muy incauto para pensar que la ola de pederastía clerical que ha reventado estruendosamente en todo el mundo en los últimos cinco años tenía una isla virginal en el Sodalitium.
La misma iglesia católica jamás aceptó la "tolerancia cero" para los clérigos que caían en la desgracia de ser sorprendidos en sus andanzas sexuales con menores. Acudió a la caridad cristiana y al perdón para "rehabilitar" a sus pederastas, cambiarlos de parroquia y finalmente aplicar la bondadosa "tolerancia uno" que terminó convirtiéndose en "tolerancia 80" para Nicolás Aguilar en México y "tolerancia 130" para George Geoghan en Boston.
Lo peor de estas instituciónes religiosas que "cazan niños" no es el abuso sexual en sí (que de hecho se da en muchos grupos sociales), sino el encubrimiento de sus abusos sexuales bajo un manto de sacralidad y divinidad. Es la utilización de Dios para sus fines orgásmicos; y el ocultamiento de sus crímenes al mejor estilo sectario y al más puro actuar de las mafias más tenebrosas.
Salíó a la luz el primer victimario sexual del Sodalitium. No es el más grande. Beltrán Murgía es solamente un pez chico, una lorna religiosa. Pronto saldrán a la luz, inexorablemente, los peces gordos, las ballenas religiosas y las vacas sagradas. Y saldán también, cobrando valor y dignidad, las víctimas que han callado un silencio fundacional.
Capturaron a sodálite pedófilo en Lima cuando fotografiaba a menor de 11 años
http://www.peru21.com/p21online/Html/2007-10-29/onp2portada0805420.html
Efectivos de la comisaría de Alfonso Ugarte hallaron fotos de otros dos niños en poder del sujeto. Se investiga su relación con alguna red internacional de pederastas.
Agentes de la comisaría de Alfonso Ugarte detuvieron a Daniel Bernardo Beltrán Murguía Ward, alias ’el italiano’, en el preciso momento en que le tomaba fotografías a un menor de 11 años.
Según información llegada a nuestra redacción, el execrable hecho ocurrió el último sábado en una de las habitaciones del hostal Las Palmeras, ubicado en el jirón Carabaya 1017, Cercado de Lima.
El niño agraviado señaló a la Policía que conoció al depravado en Miraflores y que le ofreció figuritas de Pokemón a cambio de dejarse fotografiar sus partes íntimas. Asimismo, denunció que su agresor le practicó sexo oral.
Murguía Ward negó las acusaciones. Sin embargo, los agentes del orden le incautaron una cámara fotográfica y comprobaron que también captó imágenes de otros dos niños.
El detenido también era conocido como Samuel Bernardo Mujica Brown -una identidad falsa-, y fue puesto a disposición de la fiscalía de turno. Se investiga si pertenece a una red internacional de pornografía infantil. PERTENECIÓ A SODALICIO. Se supo que Beltrán Murguía perteneció al Sodalicio de Vida Cristiana, comunidad religiosa que decidió expulsarlo inmediatamente al tomar conocimiento del execrable hecho.
"Como consecuencia de esta situación, hasta ahora totalmente desconocida para nosotros, que consideramos completamente inaceptable, y que ha sorprendido y golpeado dolorosamente a toda nuestra comunidad, habiendo examinado la seriedad de la denuncia, queremos comunicar que el Sr. Murguía ha sido inmediatamente expulsado de nuestra institución", señala un comunicado remitido a los medios de comunicación.
Según la página de dicha comunidad, el Sodalicio está integrado por laicos y sacerdotes "que tras un proceso de discernimiento han reconocido en sus vidas la vocación a consagrarse plenamente a Dios".
lunes, 1 de octubre de 2007
Hay vida después de la guerra
VILLAVICENCIO, Colombia, sep (IPS) - Aunque la historia de Colombia se cuenta por guerras y la última aún no ha terminado, niñas, niños y jóvenes desvinculados del conflicto armado empiezan a tener, al contrario que la familia Buendía, una segunda oportunidad sobre la Tierra.
Casi un centenar de jóvenes de entre ocho y 17 años de edad, que fueron reclutados por los grupos armados ilegales, comienzan a rehacer sus vidas bajo el amparo de familias que los aceptan como sus hijos, con el apoyo del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la Unión Europea, la Organización Internacional para las Migraciones y la organización no gubernamental Encuentro, entre otras.
El Programa de Hogares Tutores comenzó en 2003 en la ciudad de Armenia, occidente de Colombia, y luego se impulsó en otras cercanas, como Manizales, capital del departamento de Caldas, Villavicencio, capital del Meta, y Bogotá.
Más de 2.000 jóvenes se han beneficiado de él, según el documento "La infancia, la adolescencia y el ambiente sano en los planes de desarrollo departamentales y municipales", del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Procuraduría General de la Nación.
"Cada ciudad tiene un cupo para 40 jóvenes y seis para bebés, pues a veces las jóvenes llegan embarazadas o se embarazan durante el proceso de reinserción", explica el psicólogo Rodolfo Tovar, coordinador de Hogares Tutores en Villavicencio, distante a dos horas y media de carretera de Bogotá y puerta de entrada a los Llanos Orientales, una extensión de sabanas de 310.000 kilómetros cuadrados.
Aquí se encuentran hoy 27 de casi un centenar de jóvenes desvinculados de la guerra. Más que en cualquier otro lugar, se extreman las medidas para protegerlos.
texto completo clickeando aquí o en el título
Reclamo al país por los chicos presos por pobres
Por Carlos Rodríguez
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le pidió al gobierno argentino que instrumente políticas públicas sociales tendientes a solucionar la situación de “menores privados de su libertad por cuestiones diferentes a las cuestiones penales”, haciendo hincapié en distintos casos “donde resultaron muertos varios menores de edad” que estaban en comisarías. La resolución de la CIDH –que este año visitará el país para analizar el tema– se tomó luego de escuchar el informe de un colectivo de ONG que denunció que un informe oficial admite que “hay 19.579 personas menores privadas de su libertad” en la Argentina, de las cuales “el 87,1 por ciento” se encuentra en esa situación “por causas no penales”. Esto significa que están “judicializados y separados de sus familias en razón de su situación social”, en contra de lo que marcan las normas internacionales vigentes. Los representantes de las ONG resaltaron que el propio gobierno admite que los datos que hablan sobre 19.579 menores presos “distan bastante de ser una realidad”, dado que se estima que la cifra llega “a 23.000 niños, niñas y adolescentes”, según fuentes citadas ante la CIDH por los expositores.
En el informe (elaborado en conjunto por la Secretaría de Derechos Humanos y Unicef) se dejó constancia de que “en 15 de las 24 provincias argentinas la cifra de chicos judicializados por cuestiones asistenciales supera el 60 por ciento, mientras que en ocho estados la proporción es mayor al 90 por ciento”. Como ejemplo se citó lo que ocurre en la provincia de Buenos Aires, donde “el 93,4 por ciento de los menores está por causas no judiciales, lo que significa un total de 8291 chicos y chicas”. Otra de las denuncias ante la CIDH tuvo relación con el hecho de que “desde 1997 hasta la actualidad la justicia de menores de la Argentina ha aplicado 14 sentencias de reclusión y prisión perpetua a adolescentes, en abierta contradicción con la Convención sobre los Derechos del Niño”.
La presentación ante la CIDH fue hecha por el Colectivo de Derechos de Infancia y Adolescencia, que reúne a ONG de todo el país que se juntaron en 2001 para hacer un informe sobre la situación de la infancia en la Argentina. Por el colectivo hablaron Nora Pulido, Gabriel Vitale y Darío Abdala, mientras que en representación del Estado hicieron su descargo los funcionarios Gabriel Lerner, Daniela Vetere y Rodolfo Mattarollo. En la audiencia realizada ayer en Washington, estuvieron el titular de la CIDH, Florentín Meléndez, y el comisionado por Colombia Freddy Gutiérrez Trejo.
El colectivo de ONG sostuvo, respecto de las privaciones de libertad “por causas penales”, que el Estado “incumple tanto en lo legislativo –omite sancionar un nuevo régimen de responsabilidad penal juvenil, acorde a estándares internacionales– como en el diseño e implementación de políticas públicas respetuosas de los derechos de los niños y niñas”. Sobre las privaciones de libertad “por causas asistenciales”, se aseguró que “a pesar de que el Estado argentino sancionó la ley nacional 26.061 de protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes, existe una gran contradicción entre lo que establece esta norma y la política pública actual del Estado y las prácticas tutelares aún vigentes”.
Los expositores del colectivo de ONG resaltaron que la ley 26.061 “prohíbe en forma terminante la privación de libertad por causas asistenciales”. Se puso énfasis en la muerte de siete menores detenidos en comisarías de la provincia de Buenos Aires, otros tres que fallecieron en Salta y otros dos que perdieron la vida en la comisaría 7ª de Corrientes. Gabriel Vitale, en nombre de las ONG, solicitó a la CIDH que le reclame al gobierno argentino “la construcción de un sistema efectivo en la recolección de información (sobre la situación de los menores) y que contemple la creación de un programa de cooperación entre el Estado nacional y la sociedad civil”.
Sobre los puntos centrales, se requirió que “se eliminen las privaciones de la libertad por causas asistenciales o sociales” y que en todos los casos “se utilice la privación de la libertad como último ratio, como último recurso y, en su caso, que esas privaciones de la libertad sean en condiciones dignas”. En representación del Gobierno, el subsecretario de Derechos Humanos, Rodolfo Mattarollo, alegó que superar “ese tipo de paradigma atrasado y realmente distante de lo que es la concepción de los derechos humanos” demanda “esfuerzos y una concertación sin duda creciente entre el Estado y la sociedad civil”. En ese sentido, estimó que “las propuestas que se hicieron en materia de programas de cooperación permanente entre el Estado y la sociedad civil deberán ser examinados, pero, sin duda, parecen propuestas constructivas”.
El titular de la CIDH instó al Estado argentino a que escuche “los distintos puntos de vista y las propuestas planteadas para crear condiciones dignas y humanas en los centros de privación de libertad de niñas y niños”. Florentín Meléndez anunció que este año la CIDH visitará la Argentina “para darle seguimiento a la situación de menores y adultos privados de su libertad”.
persisten los problemas para comprender cabalmente la situación de la niñez y la adolescencia en el país: agenda limitada de temas y desequilibrios en el uso de las fuentes de información, entre otros.
Los medios tienen el poder de reafirmar prejuicios sociales, pero también son un poderoso instrumento para desterrarlas y una exigencia ética es demostrarlo. Argentina se dio en 2005 un marco legal nacional moderno con la Ley de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes, pero esa herramienta jurídica para desmontar el régimen de Patronato, reemplazar la intervención judicial por programas asistenciales y dejar de privar de libertad a miles de chicos en institutos víctimas de pobreza y problemas sociales diversos reclama más atención periodística. En un año electoral como 2007, la prensa puede asociar cotidianamente la situación de la niñez con decisiones políticas estratégicas, incluso las presupuestarias, sacando la realidad de chicos y chicas de las páginas de Sociedad, Policiales o Educación. (CAPITULO INFANCIA - Periodismo Social)
Fuente: Página 12
IPS y PNUD premian estremecedoras crónicas
Daniel, de 12 años, debía excavar una zanja para evitar que las lluvias arruinaran la cosecha en la que laboraba. Pero un alud de barro le ganó de mano.
Su historia fue una de las desgranadas con arte en la serie "Niños Jornaleros", publicada en el diario mexicano Excélsior entre el 27 y el 29 de junio por un equipo encabezado por Marcela Turati, Laura Toribio y Lucía Irabién, que logró el primer lugar en el concurso organizado por la agencia de noticias IPS (Inter Press Service) y el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo).
La idea de "un concurso periodístico latinoamericano dedicado a premiar los trabajos que mejor reflejaran los conflictos de la región por alcanzar los esquivos y tantas veces lejanos Objetivos del Milenio ha sido como poner sal en la herida", sostuvo uno de los miembros del jurado, el escritor cubano Leonardo Padura.
Se presentaron 466 trabajos de 19 países de América Latina y el Caribe, escritos en español, portugués e inglés para medios de prensa de la región, entre el 1 de octubre de 2006 y el 30 de junio de 2007.
"Ese otro periodismo, desconocido y olvidado por razones obvias, ha mostrado sus credenciales y demostrado que en el universo latinoamericano, oculto tras el periodismo más difundido, existe éste, con vocación de participación y sentido de su utilidad", agregó Padura.
Otros seis trabajos de reporteros de Brasil, México, Uruguay y Honduras fueron distinguidos por el jurado integrado por el mentado Padura, su colega mexicano Carlos Monsiváis, la presidenta de la Fundación para la Libertad de Prensa de Colombia, María Teresa Ronderos, el director general de IPS, Mario Lubetkin, y la directora regional del PNUD para América Latina y el Caribe, Rebeca Grynspan.
El segundo premio fue para "Faces da maternidade" de Bruna Cabral de Vasconcelos y Mona Lisa Dourado, publicado en el Jornal do Commercio de la ciudad brasileña de Recife. Se trata de un relato de las experiencias de muchas madres que "pinta un rico y crudo panorama de la maternidad en Brasil", dijo el jurado.
"Ninguno de los rituales cotidianos de la estudiante de biología Flávia Santiago, de 26 años, que con siete meses de gestación espera ansiosa la llegada de su primer hijo, fue experimentado jamás por Nadja Batista Borges, de 29, quien abandonó la escuela primaria en tercer año. Ella también está embarazada. De su séptimo hijo".
"El amor por el retoño puede incluso ser el mismo. Lo que cambia es la dirección. Nadja es habitante de una favela (barrio marginado) de Santo Amaro. Flávia vive con su marido en un confortable apartamento del barrio de Espinheiro", relatan Vasconcelos y Dourado.
Para la colombiana Ronderos, el concurso fue "una maravillosa oportunidad de descubrir lo que nos pasa, cómo nos estamos viendo los latinoamericanos, cómo estamos pensando nuestros graves problemas sociales y cómo buscamos salidas".
La contaminación y otros dramas ambientales, los problemas de la violencia en la infancia y la juventud, la pobreza, la explotación, la desigualdad de género fueron algunos de los carriles transitados por los autores, todos conducentes a esa elusiva agenda del milenio que los gobiernos del mundo se comprometieron a cumplir en 15 años cuando comenzaba este siglo.
El extenso trabajo "Morir en la pobreza", publicado en la revista mexicana Contralínea por Zósimo Camacho y su equipo, y "Mata Atlántica, a floresta esquecida", de Paulo Aurélio Martinelli y Raquel Lima para el periódico brasileño Correio Popular compartieron el tercer lugar.
El cuarto premio fue para César Bianchi, autor de "El pequeño Comcar", publicado en el diario uruguayo El País, sobre una escuela para niños con "tan mala conducta que no pueden estar en escuelas normales".
El escritor Monsiváis señaló que "ha sido fructífera y estremecedora la experiencia de leer estos trabajos. Son, en la calidad de su información y su mirada crítica, en verdad excepcionales".
Para el director de IPS, se trata de una "pintura muy viva de los dramas y las esperanzas de nuestro continente. Muchos de ellos logran muy exitosamente trasmitir la gravedad de los problemas y la urgencia de hallarle soluciones", estimó Lubetkin.
Por Diana Cariboni
"Tolupanes, paraíso de los abandonados", de César Antonio Rivera Irías y publicado en el diario hondureño El Heraldo, y "Violencia extrema en las escuelas", de Humberto Padggett León para la revista Emeequis, de México, compartieron el quinto premio.
La directora regional del PNUD, Grynspan, se alegró de "compartir lo conmovedor que fue leer estos trabajos de la realidad latinoamericana y lo importante que es este premio para darle relevancia al esfuerzo de los periodistas y medios por ponerla en el tapete".
Los tres primeros premios están dotados con montos de 5.000, 2.500 y 1.000 dólares, respectivamente. La ceremonia de premiación se llevará a cabo en la capital de México en octubre. IPS publicará un libro que reunirá todos los artículos galardonados.
Periodistas por un día
Juan Pablo Dip, Santiago Mercado, Franco E. Burgos y Alfredo Brito resultaron premiados
Domingo 30 de setiembre de 2007 | Publicado en la Edición impresa de LA NACIÓN
Esta nota de investigación fue seleccionada en el Certamen Nacional Periodistas por un Día, que organizan conjuntamente el Programa Escuela y Medios del Ministerio de Educación y la Asociación de Editores de Diarios de la Ciudad de Buenos Aires (AEDBA)
"Cuando me enteré, todo se derrumbó en mi vida." A los 15 años, Eliana luchó para quedarse con su hijo, que ahora tiene tres meses. Karina, madre a los 16, también muestra el orgullo y el amor que siente por su pequeño hijo. Ambas vivieron situaciones diferentes. Una padeció el miedo, el abandono y el mandato familiar de abortar, mientras que la otra criticó la falta de medidas de prevención desde el sistema de salud.
Sus hijos están con ellas, después de luchar contra parte de una sociedad que no busca informar y prevenir, sino ocultar y reprimir.
Los casos de Eliana y Karina nos conmovieron sobre lo que es el embarazo en las jóvenes y la falta de responsabilidad que muestran el varón y la familia misma.
Eliana tiene 15 años y en sus ojos se refleja una mezcla de tristeza y alegría, mientras mira el pequeño hijo de tres meses que acuna entre sus brazos. Su historia es similar a la de otras tantas adolescentes desorientadas y confundidas. Cuando se enteró de que estaba embarazada, trató de ocultarlo a su familia. Cuando se hizo evidente, todo se derrumbó a su alrededor. Su novio se alejó y su familia trató de hacerla abortar. El avanzado estado del embarazo no lo permitió.
Así llegó a la Maternidad Nuestra Señora de la Merced, con la decisión familiar de entregar a su hijo en adopción. En el momento del nacimiento, las cosas se complicaron y terminó en una cesárea.
La internación del bebe le permitió acercarse a su hijo y todos los sentimientos contenidos salieron. Luchó y luchó contra la disposición familiar hasta poder quedarse con su bebe. Ahora vive con sus padres, que empezaron a ayudarla en su maternidad, y su novio ha regresado
Karina, otra adolescente tucumana, nos cuenta su historia. "Tuve a mi hijo a los 16 años; fue con mi novio, que actualmente es mi marido", relata. Y agrega: "No fue algo esperado; no es por echarles la culpa a los centros de asistencia primaria de salud (CAPS), pero cuando fui a buscar los métodos anticonceptivos y saber sobre los cuidados que tenía que tener, me dijeron que volviera con mis padres.
"Cuando estaba por dar a luz, en la Maternidad Nuestra Señora de la Merced, había sobrepoblación de embarazadas, de distintas edades, lo que me asustó mucho, pero fui muy bien atendida todo el tiempo. Al tener a mi hijo, no se me cruzó por la cabeza darlo en adopción; ni siquiera pensé en el aborto como último recurso."
"[...] Karina es un ejemplo a seguir por la fuerza de voluntad que posee y por el deseo de autosuperación."
Evelina Chapman es pediatra, epidemióloga, y se encargó de la encuesta de embarazo adolescente en Tucumán.
Explicó que los jóvenes son el sector más vulnerable en los embarazos no deseados. "No podemos decir que esto sea culpa de ellos -afirma-; es una responsabilidad que nos compete a todos; hay hospitales que en lugar de celebrar que los chicos tengan interés en cuidarse, los mandan a las casas con sus padres. Los adolescentes no piden permiso para iniciarse sexualmente."
La edad promedio del primer embarazo es a los 16 años y medio. Sentir vergüenza de ir a la escuela y el temor a la discriminación fueron los motivos del abandono escolar, según lo mencionado por la mitad de las adolescentes encuestadas. Varias de las encuestadas asistían a un colegio secundario dependiente de la Universidad Nacional de Tucumán, donde directamente las "invitaron" a dejarlo porque "dan un mal ejemplo".
Sólo cuatro de cada diez chicas continuaron con sus estudios hasta el final del embarazo. "Hay hospitales que en lugar de celebrar que los chicos tenga interés en cuidarse, los mandan a las casas con sus padres", comentó la doctora Chapman.
Dijo: "Uno de los mayores problemas de los adolescentes es la adultización, la soledad en la que crecen y la disfuncionalidad familiar en la que viven. Son factores que favorecen no solamente el embarazo, sino también las adicciones y la violencia".
Mientras muestra los resultados de la encuesta, se cuestiona a sí misma: "¿Qué proyectos se pueden construir en esta etapa de la vida, cuando la mayoría de los niños y jóvenes son pobres y el 70% de las adolescentes que no estudiaban en el momento de quedar embarazadas y el 50% no estudiaba ni trabajaba?".
Más de un tercio de las chicas, madres de 15 a 19 años, dijeron que buscaron quedar embarazadas porque su hijo era lo único que podían a tener en la vida.
Muchos modelos de prevención del embarazo adolescente han sido probados en el mundo entero con diferentes grados de éxito.
Algunos de ellos abogan por la abstinencia. Otros consideran que el adolescente puede mantener relaciones sexuales cuando desee hacerlo y debe contar con información suficiente sobre métodos anticonceptivos.
En cualquiera de estos casos, la opción por los valores del amor responsable y el respeto por la vida nueva que puede engendrarse será el núcleo de la prevención no sólo del embarazo adolescente, sino de numerosas patologías de transmisión sexual entre las cuales han tomado importancia relevante en nuestros tiempos el VIH/sida y la hepatitis B.
Los ganadores
La nota de investigación que resultó ganadora en el concurso Periodistas por un Día fue realizada por los alumnos Juan Pablo Dip, Santiago Mercado, Franco E. Burgos y Alfredo Brito, que cursan el primer año del polimodal, en el turno mañana, en el Colegio Salesiano Tulio García Fernández, de San Miguel de Tucumán.
viernes, 21 de septiembre de 2007
SALUD: Los niños, sus padres, Internet y los pediatras
El siglo XXI será el siglo de la información. Los profesionales de la salud infantil tenemos la responsabilidad de conocer y educar sobre el uso correcto de las herramientas tecnológicas ya empleadas por gran parte de la población y en continua expansión
Viernes, 21 de Setiembre de 2007 Por Buenafuente.com
El siglo XXI será el siglo de la información. Los profesionales de la salud infantil tenemos la responsabilidad de conocer y educar sobre el uso correcto de las herramientas tecnológicas ya empleadas por gran parte de la población y en continua expansión.Internet, una red gigante de computadoras, conecta gente e información por todo el mundo. El crecimiento imponente de Internet ha puesto el conocimiento y la información al alcance de la yema de nuestros dedos. Las posibilidades de aprender y de explorar en Internet son infinitas. En esta última década, los niños han aprendido las habilidades básicas del trabajo con las computadoras prácticamente desde su nacimiento. Sin embargo, aunque sean experimentados usuarios requieren la experiencia y la presencia de un adulto, independientemente de los conocimientos técnicos o tecnológicos que los progenitores posean.Frente al hecho de niños y adolescentes que acceden a Internet en busca de información, ¿cómo podemos los pediatras recomendar un uso seguro de Internet a los padres de nuestros pacientes?Características del uso de Internet por los niñosSegún un artículo publicado en BBC Online Network, sólo en Reino Unido, el 70% de los menores acceden a Internet desde casa, y de ellos más del 52% destina cada semana cinco horas, como mínimo, a navegar. El 80% de los padres, por su parte, no sabe cómo conseguir que sus hijos utilicen, de forma segura, Internet y, lo que es peor, muchos de ellos desconocen los riesgos y peligros que entraña la Red.Según los datos de una encuesta realizada por la consultora Prince & Cooke (2006), en la Argentina el promedio de horas/día frente a las computadoras personales es de 2,5 h. El 28% de los padres definen que no es una preocupación familiar el ingreso a Internet por parte de sus hijos y un 16,7% determina que no haestablecido ninguna “política familiar” específica. El 60% de los padres conoce la existencia de filtros para que sus hijos menores no accedan a sitios no deseados, pero el 75% no los ha instalado en su hogar.Casi como una obviedad, la mayoría de los padres advierte a sus hijos que no deben hablar con personas extrañas, o abrir la puerta a desconocidos si están solos en la casa o suministrar información alguna acualquiera que llame por teléfono. La mayoría de los padres también controla a dónde van a jugar sus hijos, qué programas de televisión ven y los libros y revistas que leen. Sin embargo, muchos padres no adviertenque cuando los niños se conectan a Internet se requiere proveer el mismo grado de supervisión y orientación.Según la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (España), un 30% de los niños con cinco años usan Internet, también lo hacen más del 60% de los de 8-13 años y un 75% de los adolescentes de 15-17 años.Sólo uno de cada tres menores que utilizan habitualmente Internet, tiene como objetivo principal la búsqueda de información. La mayor parte (66%) lo concibe como una herramienta de ocio: un36% se conecta fundamentalmente para chatear, otro 17% para jugar y, finalmente, otro 13% para buscar música.5 Es por ello que resulta necesario que los pediatras recomendemos a los padres un adecuado control sobre las actividades que los menores desarrollan frente a la pantalla. El estudio “Seguridad infantil y Costumbres de los menores en Internet” realizado por las ONG Españolas ACPI (Acción Contra la Pornografía Infantil) y PROTEGELES revela datos realmente escalofriantes:• Un 18% de los menores que accede a la web lo hace a salas de chat específicas sobre sexo, porcentaje al que se añade otro 8% de menores que han entrado en alguna ocasión. • Un 30% de los menores que habitualmente utiliza Internet ha facilitado ya su número de teléfono en alguna ocasión durante sus conexiones.• El 14% de los menores encuestados ha concertado una cita con un desconocido a través de Internet y otro 8% lo ha hecho en más de una ocasión.• Un 44% de los menores que navega con regularidad, se ha sentido acosado/a sexualmente en Internet en alguna ocasión.RECOMENDACIÓN PARA PADRESA medida que los niños crecen varían las necesidades de cuidado que como profesionales podemos recomendar a los padres:De 2 a 4 años: el comienzoDurante esta etapa, es más que probable que la actividad en línea implique a los padres. Los padres pueden sostener a los niños en su regazo mientras miran fotografías de la familia, utilizan una cámara Web para comunicarse con parientes o visitan sitios para niños. Los niños de esta edad tienen una capacidad deatención limitada para las actividades en línea, pero las imágenes de Internet pueden estimular su imaginación e incorporarse a sus experiencias. En esta edad, los adultos desempeñan una función importante en la enseñanza de un uso de Internet seguro y en la supervisión estrecha de las reaccionesde los niños al material en línea.De 5 a 6 años: ellos solosCuando tienen cinco años, los niños probablemente deseen explorar la web por sí solos. Es importante que los padres orienten a sus hijos a navegar de forma segura por Internet ya que comienzan a utilizarla ellos mismos.Los niños de 5-6 años, normalmente, tienen un punto de vista positivo y una naturaleza abierta. Están orgullosos de que ya saben leer y contar, y les encanta conversar y compartir ideas. No sólo desean portarse bien, sino que también confían en la autoridad y sólo la cuestionan en contadas ocasiones.De 7 a 8 años: crece el interésParte del comportamiento normal de los niños de este grupo de edad es tramar cómo se pueden escapar. Mientras están conectados, los niños de esta edad pueden intentar ir a sitios o hablar en salas de chat donde sus padres no les darían permiso. Los niños de siete y ocho años tienen un agudo sentido de la familia. Comienzan a desarrollar un sentido de su propia moral e identidad de género; normalmente, están interesados en las actividades de los niños mayores que forman parte de sus vidas. Los niños de 7-8 años tienden a confiar fácilmente y, por lo general, no cuestionan la autoridad.De 9 a 12 años: expertos en líneaLos preadolescentes quieren saberlo todo y están al tanto de las novedades en la web. Es normal que intenten averiguar lo que hay. Para cuestiones que los padres podrían considerar objetables (por ejemplo, contenido para adultos de sexo explícito o instrucciones para fabricar una bomba), pueden utilizar el asesor de contenidos. Este programa incluido en el navegador Internet Explorer permite el control del acceso a determinados sitios. El criterio que se aplica para efectuar los controles se tasa en: desnudez, lenguaje, sexo y violencia. Al activar el asesor de contenido, el programa Internet Explorer sólo mostrará el contenido restringido a los niveles establecidos. ¿Cómo configurar el asesor de contenidos?• Iniciamos Internet Explorer:Inicio > Programas > Internet Explorer.• Seleccionamos “Herramientas” > “Opciones deInternet” > solapa “Contenidos”.• Seleccionamos la opción “Habilitar”.• Existen cuatro categorías sobre las que se puededecidir, que son:- Desnudos.- Lenguaje.- Sexo.- Violencia.Los niños de este grupo de edad utilizan Internet en busca de información para proyectos escolares. También descargan música, utilizan el correo electrónico, juegan en línea y votan a sus famosos favoritos en los sitios de fans. El método preferido para comunicarse con los amigos es la mensajería instantánea.De 13 a 17 años: técnicamente sofisticadosAyudar a los adolescentes con la seguridad en línea resulta bastante complicado, porque normalmente saben más que sus padres sobre el software de Internet. Incluso con niños mayores, es importante que los padres adopten un papel activo para guiar el uso de Internet de los niños. Un cumplimiento estricto de las normas de seguridad en línea acordada por los padres y los hijos, así como las revisiones frecuentes de los informes de la actividad en línea de los niños, son muy importantes.CONTROL PARENTALEl “control parental” se refiere clásicamente a aplicaciones, programas (software) que tienen la capacidad de bloquear, restringir o filtrar el acceso a determinada información ofensiva para los niños o personas suceptibles. Actualmente, el concepto de “control parental” va más allá de sólo las aplicaciones técnicas y aborda otros temas, como: educación, formación, comunicación entre padres e hijos y el manejo correcto de la información por parte de los padres. Algunas opciones para ejercer el control parental sobre los contenidos que los niños ven en Internet son, además del asesor de contenidos mencionado precedentemente, los siguientes programas:• Netnanny (www.netnanny.com)• CyberPatrol (www.cyberpatrol.com)• iProtectYou (www.softforyou.com/ip-index.html)• Norton Internet Security (www.symantec.com).Estos programas, cuando encuentran una página con contenidos inapropiados, bloquean el acceso a ella y muchos también permiten determinar el horario en el que se establece la conexión. Otras aplicaciones, como CyberSitter, pueden bloquear los mensajeros instantáneos, programas de chat, clientes FTP (para transferencia de archivos) y bloquear el acceso a redes de intercambio de archivos del tipo del Kazaa o Emule.Uno de los principales problemas que se detectan en los hogares es el creer que con sólo colocar un filtro de contenidos alcanza para proteger el ordenador de contenidos no deseados, y eso está muy lejos de la realidad. Los programas de filtrado pueden usarse como “auxiliares” de la protección pero resultan inútiles si no existe una supervisión adulta adecuada.SUPERVISIÓN ADECUADAUn niño que navega Internet debe ser supervisado estrechamente por un adulto responsable. Este adulto debería tener un mínimo conocimiento de informática, pero si no es así puede ser suficiente con que vea, interprete y evalúe lo que registra la pantalla. Sin un adulto referente y en cercanía, el niño puede encontrar, incluso sin proponérselo, material peligroso o prohibido. COMPARTIR INTERNETEl concepto de compartir Internet se orienta al diálogo familiar, la revisión de reglas consensuadas dentro de la familia y a fomentar el uso positivo de las tecnologías. Internet debe formar parte del universo de temas de conversación familiar y ser un ámbito donde se aprenda y aplique la mirada crítica y el discernimiento sobre la información obtenida. Una supervisión adecuada, el apoyo de algún sistema de control parental y la involucración de toda la sociedad permitirá lograr el objetivo de compartir Internet y ser maduros en sus usos y aplicaciones. Para ello, las medidas más importantes –de cara a prevenir incidentes– quedan fuera del ámbito técnico y pasan más por la educación y la comunicación entre padres e hijos. El compartir Internet es la base para prevenir los posibles riesgos asociados al uso de la web.CÓDIGO DE NAVEGACIÓN SEGURAFinalmente, proponemos como herramienta básica en la instrucción a los padres y a los pacientesque navegan en Internet el “Código de Navegación Segura”:1. El niño NO debe hacer uso de Internet sin la supervisión cercana de un adulto responsable.2. La computadora debe estar ubicada en un lugar común del hogar y su pantalla estar a la vista.3. Navegue, chatee y converse de manera frecuente en compañía de sus hijos: “CompartirInternet“.4. Enseñe a sus hijos a consultarlo antes de facilitar datos personales mediante correo electrónico, salas de chat, foros y formularios personales.5. Hable a sus hijos sobre la sexualidad responsable, ya que los niños pueden encontrar contenidopara adultos o pornografía en línea. Anime a sus hijos a que lo informen sobre situacionesdesagradables que experimenten. 6. Elija un sitio adecuado para sus hijos como “página de inicio”. Arme y supervise una listade sitios favoritos. 7. Converse con sus hijos sobre sus amigos y actividades en línea del mismo modo que sobreotra actividad del mundo real en la que empiezan a conocer personas nuevas.8. Enseñe a sus hijos a tener un comportamiento en línea responsable y ético, y demuéstreselousted mismo con el ejemplo.9. Comunique a sus hijos que usted estará al tanto de sus actividades en línea.10. Preste atención a lo que sus hijos le informen, escúchelos y acompáñelos en estas etapas dedescubrimiento.
Fuente: Buenafuente
viernes, 31 de agosto de 2007
Horror, mutilan a los niños para combatir el SIDA
Son médicos tribales y utilizan sus propios métodos para combatir una epidemia que desde hace años diezma al continente. La ong Médicos sin Fronteras denunció esas prácticas, que incluyen la mutilación.
Mientras la enfermedad avanza y diezma desde hace años a la población africana, sumida en la más cruel de las pobrezas y aislada de cualquier avance científico, los ancestrales curanderos intentan darle una solución a los miembros de su comunidad con métodos que espantaron a los integrantes de la ong Médicos sin Frontera.
En una denuncia pública, la integrante de la organización Elena Alonso se mostró preocupada por el avance de la enfermedad en el continente y también por los métodos "poco ortodoxos" de los médicos tribales, " que recomiendan desde la utilización de ajo y las relaciones con vírgenes hasta pócimas de penes de niños para tratar el mal".
Alonso, que además de Kenia conoce la situación sanitaria que viven hoy en países como Zimbabue, Malawi o Zambia, remarcó que en África, además de la pobreza, “es necesario superar muchas creencias erróneas para enfrentar la epidemia”, según publicó el diario El País de Madrid.
Alonso relató que los curanderos utilizan pene de niños en medicinas caseras para combatir el HIV y también impulsan las ralaciones con menores de edad. Lo que para la cultura occidental podría ser un escándalo, para estas poblaciones africanas podría ser lo único que los salva de una muerte inhumana y segura: los niños no están infectados y representan la única esperanza de vida sana para enfrentar a la epidemia.
“En Malawi se cree por ejemplo, que hacer el amor con niñas vírgenes cura el sida –aseguró la especialista–. Las autoridades sanitarias han colocado carteles gigantes por las calles en los que se puede leer ‘Tener relaciones con niñas no te va a curar’. Los abusos, sin embargo, continúan”.
El diario español ABC, en ese sentido, también señaló que las autoridades africanas suelen colaborar con las organizaciones no gubernamentales que luchan contra el sida, salvo excepciones, como el caso de Sudáfrica donde el gobierno se niega a utilizar los antirretrovirales como tratamiento contra el VIH en favor del uso de productos naturales como el ajo, el limón o la patata.
“Acudir al curandero o médico de medicina natural de la comunidad es la primera ayuda que piden los enfermos, después está el hospital”, agregó Alonso.
Fuente: Perfil
lunes, 30 de julio de 2007
El 20,1 por ciento de los niños y niñas son pobres e indigentes en la Capital Federal
Argenpress
A nivel nacional la pobreza entre la niñez y adolescencia supera el 40 por ciento, más de cuatro de cada 10 chicos en nuestro país viven en una familia pobre o indigente.
En el caso de la Región Nordeste supera el 60 por ciento y en el conurbano bonaerense es del 43,2 por ciento. En la Capital Federal, en el bastión del poder político y económico, la pobreza infantil trepa a más del 20 por ciento.
La pobreza entre las niñas alcanza al 41,3 por ciento, mientras que en los varones es del 39,7 por ciento.
En la franja de 0-13 años, para el segundo semestre del 2006, el 40,5 por ciento de los chicos era pobre e indigente, una cifra de más de 4.100.000 de niños y niñas a nivel nacional. Por otro lado, las cifras del INDEC son sobre los 31 conglomerados urbanos: o sea algo más de 24 millones de personas. Si bien, y según datos del INDEC, ha bajado la pobreza e indigencia comparada con el primer semestre del 2006, que era del 24 por ciento.
De todas formas podemos sostener que estos 100.000 niños y niñas pobres se pueden reunir, todos ellos se pueden congregar en una tarde de domingo en la cancha de River Plate más la de Vélez Sarsfield.
En la Capital Federal el 20,1 por ciento son niños y niñas pobres e indigentes. El Censo poblacional del 2001 arroja que la franja de niños y niñas entre 0-13 años es de 468.961 habitantes. Los niños, niñas pobres rondan los 100.000 chicos, es necesario remarcarlo para entender la magnitud de este flagelo.
Capital Federal
En el primer semestre del 2006 la pobreza e indigencia entre los niños y niñas de 0-13 años estaba en el 24 por ciento, como digo más arriba, eran unos 114.000 chicos. Por otro lado, en el primer semestre del 2006 se sostenía que el crecimiento de la pobreza se pronunció en varios conglomerados urbanos, entre ellos la Capital Federal.
Esta información vale una reflexión: Que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sea uno de los conglomerados urbanos donde aumentó la pobreza y la indigencia implica no sólo porque hablamos de la principal ciudad de la Argentina, además de su capital, sino porque aquí está concentrado el poder ejecutivo y legislativo de la ciudad, los entes reguladores, el Poder Ejecutivo Nacional, el Poder Legislativo y Judicial. Más un detalle nada menor: el poder económico que luce vistoso en las Catalinas, Puerto Madero y la Recoleta siguiendo rumbo al norte…
Si bien, por esos actos de numerología del INDEC, la cifra de pobreza e indigencia ha bajado, en este segundo semestre del 2006, en nuestra ciudad de Buenos Aires, estamos ante la presencia de que cerca de 100.000 chicos no tienen las necesidades básicas satisfechas.
El núcleo de estos chicos está en el sur de la Capital Federal, entre los nuevos y viejos asentamientos, villas miserias, casas tomadas, conventillos históricos.
Por otro lado, el trabajo infantil entre estos niños es habitual y consentido desde las estructuras gubernamentales, no se escuchan hipocresías sobre este destino siniestro. Por el contrario, es más importante la producción de tabaco, el trabajo en el campo, la labor extenuante en las minas o el acarreo de carros repletos de cartones y otros bártulos que la salud deteriorada de los chicos trabajadores. Nada se condena sobre la existencia de la masa creciente de los niños cartoneros, se dejar correr, no es un problema acuciante, no son los hijos del poder.
Según la organización Portón Grupo Argentino censó unos 10.700 cartoneros o recuperadores urbanos. En el caso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ingresan, además de vivir, miles de niños entre esta franja de edad. De las 8.762 personas que se dedican a "cartonear", estos, los podemos dividir, entre los que habitan la Capital Federal o ingresan desde la provincia. Se calcula que el 50,76 por ciento está constituido por niños, niñas y adolescentes que trabajan con la recolección de todo lo que les sirva para vender, esto se traduce en 4.223 chicos para nuestra Ciudad de Buenos Aires. Esta situación laboral de la niñez la dimos a conocer en octubre del 2006, cuando relevamos esta situación del trabajo infantil.
Otra de las realidades que padecen los niños que deben trabajar es el rendimiento escolar. Más del 40 por ciento es repitente. Entre un 11 y 15 por ciento no asiste a la escuela.
En el caso de los niños, niñas y adolescentes que trabajan en la denominada Recuperación de Residuos, uno de los trabajos que realiza nuestra niñez y adolescencia, arrojan cifras que demuestran que el trabajo infantil no está en vías de desaparición.
Según el diario La Nación del 21 de agosto del 2006 informaba que 3.000 chicos entran a la Capital Federal a diario, 400 viven en las calles, es su lugar…
Por otro lado un informe de la UNICEF y la Organización Internacional para las Migraciones OIM relevaron en "Trabajo Infantil, Recuperación de Residuos" que hacia octubre y noviembre del 2004 trabajaban 9.000 cartoneros y cartoneras en la Ciudad de Buenos Aires.
La realidad de las cifras, frías, sin otro aditamento que un número nos muestran que, las familias pobres denominadas no indigentes, en el primer semestre del 2006, con una Canasta Básica de 826,3 pesos, tenía un ingreso de 459,3 pesos, o sea tenían un faltante del 44,4 por ciento para llegar a esa canasta básica.
En el caso de la indigencia la Canasta esencial era de 333,6 pesos y tenían un ingreso de 166,3, la brecha porcentual faltante era del 50,1 por ciento. Esta situación no ha variado en el segundo semestre del 2006.
Antes de encontrar la famosa bolsa con dinero en un baño o placard a la ministra de Economía, Felisa Miceli, ésta, había señalado que el superávit fiscal de mayo del 2007 registró una mejora del 32 por ciento frente a igual mes de 2006. La cifra récord de 5.319,2 millones de pesos, favorecida por el importante aporte proveniente del sector previsional de 1.541 millones de pesos, marcó la "fascinación de la funcionaria pública", ahora en la picota.
Miceli sostenía que: 'La recaudación viene creciendo a un ritmo del 30 por ciento, para lo cual fue muy importante la reforma previsional dispuesta por el Gobierno'. Miceli detalló que 'llevamos 12.022 millones de superávit asegurado en este año, con lo que estamos alcanzando el objetivo en esta materia prevista en el presupuesto'.
Otro de los indicadores económicos, por los cuales el gobierno nacional hace olas, es el informe donde se detalla que bajó, según el INDEC, la brecha entre ricos y pobres. Esta información sostiene que el ingreso promedio para los hogares más ricos es de 6.678 pesos y concentra el 32 por ciento de la riqueza. Mientras que la franja más pobre tiene un ingreso mensual de 337 pesos y sólo obtiene el 1,2 por ciento de la riqueza generada.
Valen algunas aclaraciones: la franja más rica tiene una familia media de tres miembros, por otro lado es dable poner en dudas que la clase mejor ubicada en la escala económica tenga este ingreso mensual. La pregunta es donde situamos a empresarios, funcionarios de alto rango y otros que se conocen salarios, viáticos y más, superando ampliamente esta cifra de más de 6.678 pesos. Asimismo, esta cifra son, aproximadamente, unas 700.000 familias, algo más de dos millones de personas que se llevan el 32 por ciento de toda la producción en el país, toda la riqueza que se genera.
La franja más pobre son 13 millones de personas, entre pobres e indigentes, teniendo en cuenta los conglomerados urbanos, nada decimos de los que viven en zonas rurales y en pueblos reducidos, que no entran en esta categoría, estos pobres e indigentes sólo llevan el 1,2 por ciento de la riqueza.
Las pautas económicas pueden servir para relevar una realidad, no poner en comparación la situación social de los sectores en pugna merece una consideración, ésta, evidentemente, no es tomada en cuenta. Una familia de tres miembros con 6.678 pesos logra objetivos que para nada se condicen con aquellas familias de cinco, seis, siete o más miembros, donde la mayoría son niños y adolescentes que sobreviven con 337 pesos. Esto implicará trabajo infantil, sobre explotación y condiciones aberrantes. Claro, el informe de la reducción de la brecha entre ricos y pobres no lo reflejará jamás.
Los niños y niñas son una necesidad, porque son la vida y el futuro, pero para estos chicos es no sólo incierto, sino totalmente injusto. Además, no hay ningún tipo de políticas de Estado para solucionar sus problemas acuciantes.
No venden, no consumen, no generan preocupación… será por ello que estos porteños tan preocupados por temas como la seguridad de ellos, no miran las manitos llenas de insatisfacciones que tienen nuestros niños… los nuestros… no los de ellos…
De los estamentos estatales y de las luces de las Catalinas y Puerto Madero ni hablar… no sólo no se puede pedir peras al olmo, sino que es como pensar que hoy les puede preocupar los hambreados, ya que ellos son los reales responsables de este genocidio no tan silencioso… por eso, para ellos, los niños son invisibles…
Fuente: lafogata.org
domingo, 29 de julio de 2007
¿Qué dibujan los niños en Afganistán?
jueves, 19 de julio de 2007
Ahora los chicos se drogan con nafta: quieren frenar la venta a menores
El diputado porteño Alejandro Rabinovich, de Autonomía Porteña, presentó un proyecto de ley para prohibir la venta fraccionada de nafta a menores de 16 años. Asegura que desde el año 2002 creció el consumo de drogas legales de bajo costo, principalmente la inhalación de nafta, y en menor medida de thinner, bencina y hasta pomada de zapatos, en chicos de 8 a 14 años fundamentalmente, causando daños irreversibles”.
El fenómeno afecta a los sectores de más bajos recursos, ya que se elige el consumo de nafta como alternativa al pegamento por su escaso costo y fácil acceso. “La nafta es el paco de las drogas legales”, afirma con preocupación el propulsor de la ley, y explica: “El proyecto propone prohibir la venta de nafta en bidones o botellas a menores de 16 años en todo el territorio de la Ciudad de Buenos Aires, multando con valores de 500 a 5.000 pesos a los dueños de las estaciones de servicio que violasen la prohibición”.
La iniciativa fue apoyada por el Sedronar, tras constatar en los últimos informes de drogadicción infantil la creciente utilización de inhalantes en niños y adolescentes.
Además, distintas estadísticas no oficiales demuestran que la edad de iniciación en el consumo de nafta, paco, pegamento y sustancias similares bajó este último año de 14 a 11 años.
El bidón de un litro de nafta se consigue desde un peso en las estaciones de servicio. El medio litro de thinner, a 4 pesos, en ferreterías y pinturerías. El cuarto de litro de bencina se compra desde 2 pesos en cualquier kiosco. La pomada para zapatos, los 36 gramos, desde 1,60 peso, se consigue en supermercados y zapaterías.
El jefe del Servicio de Toxicología del Hospital Fernández y profesor titular de Toxicología en la Facultad de Medicina (UBA), Carlos Damin, explicó que “los efectos inmediatos que provoca la inhalación de nafta son similares a los del estado de ebriedad, es decir, una mezcla de euforia y desinhibición, con posterior depresión”.
El diputado porteño Alejandro Rabinovich, de Autonomía Porteña, presentó un proyecto de ley para prohibir la venta fraccionada de nafta a menores de 16 años. Asegura que desde el año 2002 creció el consumo de drogas legales de bajo costo, principalmente la inhalación de nafta, y en menor medida de thinner, bencina y hasta pomada de zapatos, en chicos de 8 a 14 años fundamentalmente, causando daños irreversibles”.
El fenómeno afecta a los sectores de más bajos recursos, ya que se elige el consumo de nafta como alternativa al pegamento por su escaso costo y fácil acceso. “La nafta es el paco de las drogas legales”, afirma con preocupación el propulsor de la ley, y explica: “El proyecto propone prohibir la venta de nafta en bidones o botellas a menores de 16 años en todo el territorio de la Ciudad de Buenos Aires, multando con valores de 500 a 5.000 pesos a los dueños de las estaciones de servicio que violasen la prohibición”.
La iniciativa fue apoyada por el Sedronar, tras constatar en los últimos informes de drogadicción infantil la creciente utilización de inhalantes en niños y adolescentes.
Además, distintas estadísticas no oficiales demuestran que la edad de iniciación en el consumo de nafta, paco, pegamento y sustancias similares bajó este último año de 14 a 11 años.
El bidón de un litro de nafta se consigue desde un peso en las estaciones de servicio. El medio litro de thinner, a 4 pesos, en ferreterías y pinturerías. El cuarto de litro de bencina se compra desde 2 pesos en cualquier kiosco. La pomada para zapatos, los 36 gramos, desde 1,60 peso, se consigue en supermercados y zapaterías.
El jefe del Servicio de Toxicología del Hospital Fernández y profesor titular de Toxicología en la Facultad de Medicina (UBA), Carlos Damin, explicó que “los efectos inmediatos que provoca la inhalación de nafta son similares a los del estado de ebriedad, es decir, una mezcla de euforia y desinhibición, con posterior depresión”.
“Todas las iniciativas para proteger la integridad de los menores son válidas, pero corren el riesgo de caer al vacío si no están acompañadas por un plan de política pública”, explicó Nora Schulman, directora ejecutiva del Comité de Aplicación y Seguimiento de la Convención Internacional de los Derechos del Niño.
“Estamos viviendo un fuerte fracaso social, ya que los chicos que se están refugiando en la droga han perdido la importancia por la vida misma”, aseguró el director del Departamento de Drogadependencia de la Universidad del Salvador, Juan Alberto Yaría.
Tras aprobarse en 1999 la ley 114 de Protección Integral de los Derechos de niños, niñas y adolescentes de la Ciudad, los menores que llegan a los centros de salud para ser asistidos por adicciones, luego de ser atendidos como primera instancia, son derivados al Consejo de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.
Fuende: Perfil
miércoles, 4 de julio de 2007
INFANCIA-ARGENTINA: La miseria se ensaña en el nordeste
Por Marcela Valente
BUENOS AIRES, jun (IPS) - "Duele en el alma, pero aquí hay niños de ocho o nueve años que aspiran pegamento para calmar el hambre", afirma a IPS un médico rural de Corrientes, la provincia con mayor pobreza e indigencia infantil de Argentina, ubicada unos 1.000 kilómetros al norte de la capital del país.
Muchos niños y adolescentes colocan pegamentos de contacto en bolsas de plástico que luego se colocan en la nariz para aspirar las emanaciones de los solventes que libera el producto. Es la droga más barata del mercado y ni siquiera se trata de un producto ilegal sino de uso cotidiano, accesible en cualquier comercio.
Los promedios nacionales muestran que en Argentina la pobreza está en retroceso desde 2003, cuando alcanzó el récord de afectar a 54 por ciento de los 37 millones de habitantes como consecuencia del colapso económico y político de fines de 2001.
Sin embargo, los datos generales ocultan lo que ocurre en provincias del nordeste como Corrientes, donde la miseria es mucho más alta que en el promedio del país y se ensaña especialmente con los niños.
Datos de fines de 2006 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) indicaban que 26,9 por ciento de la población argentina vivía bajo la línea de pobreza. Pero en Corrientes, 46 por ciento de sus habitantes están en esa condición. La indigencia, que a nivel nacional se ubicaba entonces en 8,7 por ciento, en ese distrito asciende a 18,1 por ciento.
Entre los menores de 14 años, que abundan en familias de escasos recursos, la pobreza se profundiza en todos los niveles. En el total del país, 40,5 por ciento de los niños y niñas son pobres. En las provincias del nordeste el porcentaje llega a 60 por ciento y en Corrientes trepa hasta 63,4 por ciento de los menores.
El Indec utiliza dos parámetros para sus mediciones. Considera indigentes a las personas que no pueden adquirir una canasta básica de alimentos, que constituye el umbral mínimo de las "necesidades energéticas y proteicas". Pobres son aquellos que no pueden acceder a la "canasta total", que incorpora a la anterior bienes y servicios como vestimenta, transporte, educación y salud.
Según la estimación del organismo estadístico del Estado, esa canasta básica de alimentos cuesta alrededor del equivalente a 40 dólares por mes y por persona en la región del nordeste, mientras que la total podría adquirirse con poco más de 85 dólares. El valor varía según la zona del país.
La indigencia afecta a 14,3 por ciento de los niños y niñas de Argentina, pero ese promedio sube en Corrientes a 31 por ciento de los menores de 14 años.
"La escena se repite en todos los asentamientos de esta provincia", explicó a IPS el médico Francisco Martínez, quien recorre los barrios pobres y campos de Corrientes. "Los chicos están desnutridos, mal alimentados, con diarreas, neumonías. Es una realidad muy triste, están abandonados por el Estado y la sociedad", afirmó.
La mayoría de los jefes y jefas de hogar de estas familias vive de un plan social para desocupados que le entrega el gobierno nacional: unos 50 dólares por mes. Pero la canasta de alimentos para una familia de cuatro personas en la región noreste cuesta alrededor de 160. Y en Corrientes los grupos familiares son mucho más numerosos.
Martínez, quien trabaja en el hospital San Luis del Palmar y colabora con el grupo de laicos católicos Misioneros de la Esperanza, advirtió que la falta de nutrientes provoca dificultades en el aprendizaje. Al marginar a los niños de la escuela los condena a ser "los excluidos del futuro", lo que a su vez reproduce el círculo vicioso de la pobreza.
En diálogo con IPS, la monja Martha Pelloni, directora de la Casa de Derechos Humanos de la localidad correntina de Curuzú Cuatiá, explicó que en esa provincia no sólo está extendida la pobreza material sino también la "falta de promoción humana" de los más marginados.
"Hay mucha gente sin empleo, que sólo vive con los planes sociales y eso no les permite tener una alimentación digna. Pero además hay analfabetismo, falta de instrucción y un total abandono de las autoridades", denunció.
"La incapacidad de las instituciones del Estado para controlar la calidad de vida de los más pobres es alarmante. En el hospital de Curuzú Cuatiá hay una sola asistente social y no sale a recorrer los barrios", señaló Pelloni.
La religiosa contó que en la organización que lidera cuentan con un equipo de abogadas, psicólogos y asistentes sociales, pero no alcanzan a dar respuestas. "No somos el gobierno y tampoco queremos hacer asistencialismo", remarcó.
"El Estado manda alimentos y planes sociales y la gente sobrevive, pero mal alimentada, sin dientes, acudiendo a hospitales pobrísimos y hasta tienen que aportar para el combustible de la ambulancia. Nosotros les enseñamos a hacer huertas, porque de otra forma no comerían verduras", ejemplificó.
Entre las familias más pobres, el hambre comienza a dejar sus huellas ya desde el embarazo de la madre, según coinciden en señalar las fuentes. Muchas mujeres tienen una gran cantidad de hijos, que en más de un caso supera la decena. "Los pobres aquí tienen muchos niños y muchos perros", describió Pelloni.
Los niños con discapacidad abundan. "Es común que tengan al menos un hijo al que ellos describen como 'lento', 'desmemoriado' o 'angelito', pero que en realidad tienen discapacidades por falta de una buena alimentación", alertó la monja.
Para hacer frente a estos problemas, el Instituto de Medicina Regional de la Universidad Nacional del Nordeste puso en marcha en Corrientes un programa que podría servir para controlar los problemas de desnutrición infantil y las enfermedades que están asociadas a ella.
El médico que coordina el proyecto, Daniel Merino, explicó a IPS que la idea es elaborar un perfil sanitario de los niños de entre siete meses y 12 años que viven en barrios marginales de la capital provincial para tener en cuadro que incluya información sobre desnutrición, patologías odontológicas, anemias, parasitosis y tuberculosis.
Luego se proponen identificar a líderes comunitarios que sirvan como puente entre los expertos y los destinatarios del programa y a partir de allí convocar a un diálogo educativo con la población que permita prevenir o detectar los casos de desnutrición y otras patologías asociadas para tratarlas de inmediato.
"La crítica situación que viven muchos pobladores de áreas marginadas de la ciudad de Corrientes es particularmente grave en la población infantil", sostuvo el médico. Lo que se pretende es que estos mismos pobladores, con el respaldo de los especialistas, "sean gestores de sus propias soluciones". (FIN/2007)
Fuente: IPS
miércoles, 30 de mayo de 2007
Que sepa en el mundo que México contraviene las normas internacionales
México
Desplazados por la violencia silenciosa
por Zósimo Camacho
Miles de indígenas de la Montaña de Guerrero abandonan sus comunidades en busca de sustento. Las familias sólo regresan para sepultar a quienes mueren a consecuencia de las precarias condiciones de trabajo a las que son sometidas por las trasnacionales. Agrícola Paredes se niega a indemnizar a la familia del niño David Salgado, muerto mientras cosechaba jitomate.
Zósimo Camacho / Julio César Henández, fotos / enviados
Tlapa de Comonfort, Guerrero. Rachas de aire caliente corren por las desoladas calles de Ayotzinapa, perteneciente a este municipio. Un burro deambula alrededor del exiguo y turbio río que atraviesa la comunidad nahua. A lo lejos, una anciana envuelta en su rebozo cruza apresuradamente la calle. Más allá, sólo los adustos cerros que rodean el pueblo. Montañas trágicas en las que se tuestan al sol arbustos espinosos.
Casi todos se fueron en diciembre pasado. David Salgado Aranda, de ocho años, salió con sus padres y dos de sus hermanos a trabajar a los campos agrícolas de Sinaloa. Fue uno de los 50 mil hombres, mujeres y niños que emigraron de Guerrero durante el año pasado, de los cuales alrededor de 25 mil salieron de la región de la Montaña, según estimaciones del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan. Un éxodo que deja cientos de comunidades despobladas; viejos abandonados; escuelas sin alumnos ni maestros; iglesias sin feligreses.
David regresó muerto. El niño recogía jitomate en el campo de Santa Lucía, municipio de Costa Rica, Sinaloa. Tropezó con un cordón suelto de su pantalón y cayó en el surco justo cuando pasaba el tractor. Era 6 de enero de 2007. Su hermano, Silvestre, de 15 años, lo sacó de entre las llantas de la maquinaria, empapado de sangre y con la cabeza aplastada. Agrícola Paredes, la trasnacional que “contrató” a David y le pagaba 67 pesos al día por una jornada de siete de la mañana a cuatro de la tarde, se rehúsa -con la anuencia de las autoridades federales- a indemnizar a la familia Salgado Aranda.
Cruz Salgado Paris, de 53 años, y Agustina Aranda Huerta, de 44, regresaron a Ayotzinapa junto con sus otros hijos para sepultar a David. Esperan la oportunidad de volver a contratarse como jornaleros con otra trasnacional. No tienen más opciones. La magra cosecha de maíz ya se ha acabado y la tradicional elaboración de sombreros de palma les arroja una ganancia de alrededor de 20 pesos por semana.
Conteniendo las lágrimas, Agustina dice, entre frases de español y náhuatl, que “ocurrió como a la una de la tarde. Nos metimos al surco a cortar. Un hilito le agarró su piecito y me lo aventó; pero no para afuera sino que lo jaló a la batanga, que a’i venía en chinga, y me lo pasó a traer”.
Para no romper en llanto, respira profundamente. Observa a sus hijos menores, de entre dos y siete años, quienes sólo hablan náhuatl, y agrega en español: “Estos chiquitos no saben que su hermano se murió, pues no vieron. Nomás preguntan por él, que adónde anda. Nosotros les decimos que no está aquí y que a ver cuándo va a venir”.
César Paredes, el dueño de la empresa agrícola, pagó el traslado del cuerpo y el pasaje de la familia, que regresó a su tierra natal para celebrar los funerales. También costeó el ataúd, cirios y flores, así como el salario de los días en que la familia no laboró por sepultar a David. Nada más. En total, la trasnacional erogó 34 mil pesos.
Asegura que con ello ya “indemnizó” a la familia. Cuenta con el respaldo de la subsecretaria de Desarrollo Humano de la Secretaría del Trabajo, Patricia Espinosa Torres, para quien “la empresa ya pagó lo que tenía que pagar”, según declaró al reportero Ernesto Méndez, del diario Excélsior.
Sin embargo, Margarita Nemecio, coordinadora del Programa de Jornaleros Agrícolas del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, rechaza que eso constituya, de acuerdo con las leyes mexicanas, una indemnización. Por ello, el centro defensor de derechos humanos ya interpuso, a nombre de la familia, una demanda en materia laboral y otra en materia penal en contra de Agrícola Paredes.
Margarita Nemecio estima que, de acuerdo con la Ley, la indemnización para la familia del niño jornalero –quien murió en horas y lugar de trabajo– debería de superar los 100 mil pesos sin contar los gastos funerarios.
La empresa de la familia Paredes cultiva mil 200 hectáreas de verduras a campo abierto y mil 500 de maíz. Aunque no invierte en ningún tipo de seguridad social para sus trabajadores, sí cuenta con la más alta tecnología para producir más de 1.2 millones al año de cajas de jitomates, tomates, berenjenas y pimientos. Se consumen en Estados Unidos y Canadá bajo las marcas Divemex, Chelita, SPV y Paris.
H.M. Distributors, con sede en Arizona, se encarga de la distribución en Estados Unidos; mientras que en Canadá los productos de Agrícola Paredes son comercializados por The Oppenheimer Group.
“Es inaceptable que Humberto Monteverde, dueño de H.M. Distributors, patrocinador de la Comisión Arizona-México, director del Fresh Produce Association of the Americas y donante en la campaña del candidato republicano de Arizona, Jon Kyl, al Senado de Estados Unidos; y John Anderson, presidente y ejecutivo de The Oppenheimer Group, y nombrado ‘Productor del año’ y ‘Empresario del año’ en Canadá, estén beneficiándose del trabajo, y a veces la muerte, de niños jornaleros en México”, dice Abel Barrera, fundador y director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.
Y es que para proteger a la compañía, autoridades y empresarios hicieron firmar a los padres de David –sin asesoría– documentos en los que exculpan de toda responsabilidad a Agrícola Paredes. “Lo hicieron con dolo porque la familia está muy alejada de los términos jurídicos que ahí se manejan”, dice Margarita Nemecio.
Además, a pesar de que el Ministerio Público hizo el levantamiento del cadáver en el campo, en el acta de defunción consta que la muerte del menor ocurrió “en la vía pública”. Tampoco se inició una averiguación previa para detener al conductor del tractor responsable del homicidio culposo.
La gravedad del caso motivó que el relator especial de derechos de los migrantes de la Organización de las Naciones Unidas, Jorge Bustamante, condenara al gobierno mexicano.
“(Que) se sepa en el mundo que México contraviene las normas internacionales que se ha comprometido a cumplir. Y no las está cumpliendo por la manera tan amplia en que se desarrolla el trabajo infantil en el país; la mayor parte de ellos, niños indígenas menores de 12 años”, dijo al visitar a la familia de este pueblo de Ayotzinapa el 7 de marzo pasado.
El relator agregó que el presidente Felipe Calderón no puede decir a los inversionistas que “traigan su dinero porque éste es un país de leyes y que aquí se cumple la ley, pues no es cierto”.
Más muertes
Sin embargo, el caso de David no es el único. Además del niño de Ayotzinapa, durante este 2007 han muerto otros tres emigrantes oriundos de la Montaña en los campos de cultivo de verduras exóticas que ni siquiera se consumen en México. Y, de acuerdo con el Reporte anual del Programa de Jornaleros Agrícolas y Migrantes Internacionales, de Tlachinollan, 12 jornaleros de esta misma región murieron en campos de los estados del norte del país en 2006 a causa de ahogamientos, intoxicaciones y accidentes vehiculares.
Constantemente los familiares de los emigrantes que mueren en accidentes de trabajo deben negociar el traslado del cuerpo con los empleadores, quienes generalmente se niegan a sufragar ese gasto. Bonifacio González Rodríguez, de la comunidad Benito Juárez, municipio de Atlamajalcingo del Monte, debió entablar –asesorado por Tlachinollan– una negociación con la empresa agrícola Rancho Miramar para que trasladara el cadáver de su hermano.
Maximino González Rodríguez murió el 5 de agosto de 2006 en los campos de Santa Catarina, municipio de Ensenada, Baja California, por “un golpe de calor”, según el parte médico. El trabajo a campo abierto con temperaturas que oscilan entre los 35 y 45 grados centígrados le provocó al indígena nu’saavi un rebote y un bombeo de la sangre que le formó cuatro coágulos en el cerebro y en la aorta.
Bonifacio se enteró tres días después, cuando sigilosamente la empresa estaba a punto de sepultarlo en Baja California para ahorrarse el traslado del cuerpo. Luego de tortuosas negociaciones, el féretro llegó a Guerrero nueve días más tarde, el 17 de agosto.
Siete municipios montañeros son los principales expulsores de mano de obra barata en el país. Cientos de comunidades de Cochoapa El Grande, Metlatónoc, Copanatoyac, Tlapa, Atlixtac, Atlamajalcingo del Monte y Alcozauca se encuentran abandonadas.
Alrededor del 90 por ciento de la población de Ayotzinapa se fue de la comunidad en diciembre pasado. Sólo alrededor de 40 personas se quedaron. “Aquí están los que son viejitos y los que tienen sus chivitas o vaquitas; pero la mayor parte no tiene y se van a buscar trabajo pa’ que no sufran”, dice Cruz Salgado.
El pueblo luce desolado. Los pocos que se quedaron prefieren resguardarse del sol en el interior de sus casas. Con el dinero que les envían sus familiares han montado tiendas en las que esperan clientes que nunca llegan. En las calles deambulan burros y becerros sueltos. A través de las ventanas de la escuela solitaria se alcanzan a ver algunos pupitres y un escritorio. Como no hay niños, el maestro también se fue en diciembre.
En la reverberación del sol la plaza parece hecha de vapores. La iglesia se encuentra cerrada en plena cuaresma. Lejos quedaron los días de la fiesta más importante del pueblo, cuando se realizaba la petición de lluvias. En las paredes de la comisaría de esta comunidad nahua han aparecido las pintas: “Barrio 13 Sur”, presuntamente hechas por algunos jóvenes que regresaron por algún tiempo luego de trabajar en Estados Unidos.
La familia Salgado Aranda espera que Agrícola Paredes la indemnice conforme a la Ley para salir de nueva cuenta en busca de trabajo. “Aquí, la verdad, en este pueblo, no hay nada. Tenemos que buscar en otro lado el trabajo. Ya no queremos en Sinaloa pero sí tenemos que salir de aquí. Si no, qué vamos a comer. No vamos a tener dinero”, dice Cruz Salgado.
Sombreros a peso
Agustina y Cruz casi no salen de su casa. Pasan el día elaborando sombreros de palma, el único trabajo que se puede realizar en el pueblo. Confeccionan uno por día. Les pagan dos pesos por sombrero fabricado. Los venden en esta cabecera de Tlapa de Comonfort, donde también compran la palma. La que necesitan para tejer un sombrero les cuesta un peso. Así, ganan un peso por sombrero.
El matrimonio, al que le sobreviven cuatro niños, obtiene 28 pesos a la quincena en jornadas diarias que superan las 12 horas. Mientras sus manos entrelazan largas hebras de palma, Cruz platica que “es muy poquito lo que se gana en esto; ya nomás (hacemos sombreros) pa’ que no nos estemos durmiendo y para que nuestros hijos, la chiquilla, puedan comerse una galleta”.
Agrega que “ni siquiera hemos sabido en dónde venden los sombreros; creo que ni siquiera en el estado. Pero así siempre todo el pueblo… bueno, los que se quedan aquí hacemos este tipo de sombrero”.
Silvestre, quien socorrió infructuosamente a su hermano, dice que no quiere regresar a Sinaloa. Sin embargo, el adolescente sabe que no tiene otra opción más que salir de nueva cuenta en búsqueda “del trabajo que encuentre”. No terminó la educación primaria y, como para todos los niños y jóvenes de Ayotzinapa, la escuela no le representa nada. Sabe que no tiene la más remota posibilidad de acceder al “derecho a la educación”.
Espera el momento de partir, junto con su familia, y dejar más solitario su pueblo en un éxodo que no termina, donde la guerra silenciosa de la miseria desplaza anualmente de la Montaña de Guerrero 25 mil nu’saavis, me’phaa, nahuas y mestizos.
Fuente: Voltairenet -Publicado: Abril 2a quincena de 2007 | Año 5 | No. 77
jueves, 3 de mayo de 2007
La esclavitud infantil, primer problema sindical
Hace unos días, el 16 de abril, fue el XII aniversario del niño esclavo Iqbal Masih a manos de las mafias tapiceras de Paquistán, y ante el silencio reinante en los medios respecto a las causas de la esclavitud infantil y su silenciamiento por los sindicatos en el 1º de Mayo, no me resisto a escribir sobre este grave problema que afecta a 400 millones de niños en todo al mundo, y al menos a medio millón en España.
La esclavitud infantil tiene causas políticas y económicas, y hoy son legión los niños esclavizados al servicio de nuestra industria multinacional, de las guerras alimentadas desde las naciones enriquecidas, de nuestro turismo sexual, los provocados por la inmigración forzosa..., constituyen, además, el primer problema laboral del planeta, y por tanto, sindical. Sin embargo, los partidos y sindicatos parecen mirar para otro lado, afirmando, como lo ha hecho una organización sindical española, que «para eso ya tenemos una ONG», o reconociendo, como otra, que los niños esclavos no están entre sus defendidos.
Con sus hechos demuestran que para ellos lo «serio» es la pela de sus burócratas sindicalistas, pues sus «luchas sociales» han conseguido como logro más de 200.000 puestos de liberados a sueldo, constituyendo la segunda mayor empresa del Estado, sólo después de la administración; pero lo «anecdótico» (así han calificado a la esclavitud infantil algunos altos mandatarios de las Naciones Unidas y algún que otro supuesto defensor del pueblo), se deja en manos de las ONGs, que además de haber demostrado su ineficacia, son a menudo, tristemente, comparsa de las propias multinacionales que explotan a la infancia. Y esta corrupción manifiesta se reconoce sin el menor rubor.
Si las estructuras que tendrían que servir al pueblo no lo hacen, deberán ser reemplazadas. El día internacional contra la esclavitud infantil es una denuncia incontestable a la pasividad de nuestra clase política y sindical y una invitación para todos a colaborar.
Autor: Germán López Castro- Fecha: 2007-05-01
Fuente: solidaridad net
Baloncolí, el deporte de la paz
por: William Cano R.
Jueves 3 de mayo de 2007
HISTORIA DE UNA BALA ESPECIAL
Yolanda jb / Miércoles 24 de enero de 2007
El texto que presentamos a continuación, de la periodista Oriana Fallaci, es una crónica enviada desde Vietnam durante la guerra de este pais donde se evoca el terrible poder de las armas y las responsabilidades compartidas en su creación y fabricación.
“Se trata de una pequeña bala del fusil M-16. Una, una sola, basta para matar a un hombre: no es necesario disparar a ráfagas. Ello es posible porque viaja a una velocidad muy cercana a la del sonido, y mientras viaja está siempre en el límite del equilibrio. Cuando llega a su destino no se para en la carne como hace una bala honesta, no, y ni siquiera atraviesa un brazo o una pierna no; ésta gira sobre si misma, se retuerce, rasga y corta y en bien pocos minutos vacía toda su sangre. ¿Sabes por qué hay tan pocos heridos entre los vietcong? Porque normalmente los vietcong resultan heridos por los M-16 y, por consiguiente, no permanecen demasiado tiempo heridos: mueren siempre. Ten, aquí tienes la balita: llévatela contigo a Nueva York, como recuerdo. Mientras la admiras piensa que fue estudiada durante mucho tiempo. Inicialmente no lograban encontrar la pólvora adecuada, pero luego la hallaron finalmente: se trata de pólvora Dupont, porque la Dupont no deja residuos dentro del fusil...”
“Coge la balita y admírala. Realmente está bien hecha. ¿Quién la habrá inventado? La inventó un hombre. Un día ese hombre se puso a ello con su paciencia, su ciencia, su fantasía, su tecnología calculó forma, peso, velocidad, trayectoria, momento de impacto, y tras todos esos cálculos realizó un diseño, escribió un proyecto y lo ofreció a un industrial. Y el industrial lo examinó con interés, llamó a sus técnicos y les pidió que realizaran un prototipo de prueba de la balita, pero con el mayor secreto, no fuera que otro industrial les robara la idea. Y lo hicieron, vaya si lo hicieron. Después, llevaron bien contentos la bala al industrial que la guardó como si fuera una esmeralda, un zafiro y dijo: Ahora, veamos si funciona. Se realizó el examen y se disparó la bala. ¿Contra quién? ¿Contra un perro, un gato, un trozo de chapa metálica? Ciertamente, no contra un hombre. Yo, sin embargo, hubiera escogido un hombre: el inventor por ejemplo, o el propio industrial, o a ambos. Y, no obstante, el inventor y el industrial están intactos; el industrial reunió alrededor de su mesa de caoba a su consejo de administración y les mostró la balita. Les propuso patentarla para producir miles de millones de balas para el ejército, que las usaría en Vietnam. Y el consejo de administración lo aprobó”.
Autora: Oriana Fallaci, Niente e cosi sia, Milán, Rizzoli, 1969.
ACTIVIDADES.
1) Lee El texto. A continuación realiza un debate con los compañeros y compañeras de clase.
2) La bala del M-16 es el resultado final de muchísimos estudios e inversiones. ¿Puedes imaginar los recursos en conocimientos, inteligencia, capital y materias primas utilizados en objetivos militares?. Intenta hacer una lista de estos recursos por prioridades. Compárala con las de tus compañeros y compañeras y juntos cread una lista sintetizada y enviadla a las autoridades.
3) O. Fallaci manifiesta que "habría probado" la bala en uno o dos hombres. Que hubieses hecho tu para intentar convencer al inventor y al fabricante de no continuar adelante con el proceso de creación de un instrumento mortal como este?
4) Investiga sobre el papel de los científicos en la industria armamentística, concretamente sobre el llamado "complejo militar industrial".
Más información sobre investigación militar: http://www.antimilitaristas.org
FUENTE: http://www.edualter.org/
LA SONRISA DE LAS GOLODRINAS (LA SONRIURE DE LES ONERETES)
Carta a sus nietos, de una abuela española que cuando niña, vivió como refugiada en Francia escapando de la guerra.
Barcelona, 12 de abril de 1997.
Queridos hijos y nietos:
Hoy he visto, desde mi ventana, llegar las primeras golondrinas. Ya sabéis que, cada año, cuando regresan siento una gran alegría y, como en anteriores primaveras, os invito a comer para celebrar todos juntos su llegada.
Esta mañana, cuando os he telefoneado para anunciaros: “acabo de ver las primeras golondrinas”, estoy segura de que habréis sonreído pensando:” ya está otra vez la mamá o la yaya, con “sus cosas”!. “Mis cosas” forman parte de mi vida y esta carta es para explicaros por qué hoy es un día tan especial para mí.
Esta alegría que siento es una alegría que viene de muy lejos. Es la misma que sentía cuando, después del largo y duro invierno, llegaba por fin la primavera a Mayet.
Tenía entonces siete años y vivíamos en Francia, en el exilio, después de nuestra guerra civil. Los inviernos me traían recuerdos muy dolorosos porque, dos años antes, mi madre y yo habíamos cruzado a pié los Pirineos en febrero del 39. Para los refugiados sin recursos, como nosotros, la vida en Francia era muy difícil.
Mayet era un caserío en la Dordogne, con media docena de familias de campesinos, unas plantaciones de tabaco, un riachuelo, un castillo y una casa en ruinas: la nuestra!. Sin agua, sin electricidad. Recuerdo cómo se veía el cielo a través del tejado y, entre las tejas rotas, la silueta de unas ratas enormes, como conejos. Lo peor era por la noche. Las ratas bajaban y teníamos tanto miedo, que mis padres y yo dormíamos juntos, con un garrote al lado de la cama para defendernos.
El colegio más próximo estaba a cuatro kilómetros y los niños de Mayet nos reuníamos muy temprano al pié del castillo para ir juntos al colegio. Recorríamos cada día ocho kilómetros por unos caminos de carro, mal calzados con nuestras “galoches” (botas de cuero con suela de madera). En invierno, cuando llovía ó nevaba, esperaba inútilmente. Los niños no venían y yo tenía que irme sola, muerta de miedo, porque todavía era de noche y había de pasar por delante del cementerio.
Pasaba también mucho frío y como no tenía guantes, mi madre dejaba toda la noche entre las brasas de la chimenea, dos piedras redondas y lisas. Por la mañana, estaban muy calientes y me las envolvía en un papel para ponérmelas en los bolsillos de mi abrigo.
Y otra vez, el hambre. Comíamos en el colegio y yo sólo llevaba un par de patatas hervidas con piel ó unas castañas. Alguna vez, robaba remolachas por el camino. En cambio, los otros niños traían una fiambrera llena de comida. La maestra las ponía al lado de la estufa de la clase y todavía me parece oler aquel aroma que desprendían, sobre todo cuando contenían trozos de pato u oca confitados. Yo no llevaba fiambrera y, al lado de la estufa, sólo estaban mis dos piedras redondas y lisas. Era la pobre refugiada que iba a la escuela con el estómago vacío pero ahora me doy cuenta de que también era la única que tenía las manos calientes. Y otra cosa que solamente yo tenía: unos preciosos tirabuzones rubios y un lacito blanco. ¡Cuánto me quería mi madre, y que pena que yo no me diera cuenta!.
Los niños pueden hacer mucho daño sin querer, ó queriendo. No lo sé. Por ser refugiada, era el objeto de sus burlas a la hora de comer y de su rechazo al salir al patio. Nadie quería jugar conmigo porque decían que pertenecía a una “sale race d’espagnols”. Y me quedaba apoyada en la fuente del patio. Me abrazaba a ella buscando cariño y me sentía la niña más desgraciada del mundo.
No me quedaba ni el consuelo de volver a casa porque mis padres llegaban muy tarde, agotados, y sólo hablaban de lo muy preocupados que estaban por la invasión de los alemanes. La historia se repetía. Habíamos sufrido una guerra y de nuevo, nos habíamos metido en otra. La Segunda Guerra Mundial!. Me sentía muy sola. No sabía expresar mis sentimientos y solo podía formular una pregunta: “mamá, ¿por qué no me quieren los niños?”.
Pero, un día llegaban las golondrinas y todo se llenaba de luz y alegría. Por fín, era otra vez primavera!.
Esto significaba que se iría el invierno y que ya no pasaría tanto frío. Pronto madurarían las primeras frutas y podría robar cerezas al ir a la escuela. No me avergüenza confesaros que, en aquel tiempo, robaba toda la comida que podía porque pasaba mucha hambre.
En primavera, los días serían más largos y no tendría tanto miedo por aquellos caminos. Las golondrinas me anunciaban que, por fín, ya habían llegado los días en que vivir en Mayet no sería tan duro y tan triste. Los campos se llenarían de flores. Podría ir a coger violetas en el pequeño riachuelo. Y un día, faltaría a la escuela. Era mi día. Me parece que no os había dicho que vuestra abuela hacía novillos. No está bien. Pero eran otros tiempos, otras circunstancias y yo, aquel día, me sentía libre, feliz y aprendía un montón de cosas.
Aprendí a descubrir, paso a paso, las maravillas de la primavera. La flor rosa que se convierte en una roja y dulce cereza, los nidos de los pájaros en los arbustos, los campos que se van llenando de “coquelicots” y “boutons d’or”. Recuerdo también, cómo me gustaba tenderme boca abajo en los prados para oler la tierra. La olía y también la sentía. Notaba que, debajo, había vida y la tierra respiraba. Era una sensación extraña. La misma sensación que cuando abrazaba los árboles. Les hablaba, les contaba mis penas y mis alegrías y estoy segura que ellos me comprendían y me consolaban. Percibía toda la actividad de la primavera en el interior de sus troncos.
Cuando vives en el campo y tienes siete años, la primavera es un mundo maravilloso lleno de sorpresas y la vives con admiración y alegría.
Por esto, hoy al ver llegar las primeras golondrinas, vuelven también aquellos recuerdos. Y me siento feliz. Y me alegra comprobar que cincuenta y seis primaveras después y, a pesar de lo dura y triste que fué mi infancia, la vida me ha curtido pero no me ha endurecido y todavía soy capaz, a mis sesenta y tres años, de emocionarme al ver llegar las primeras golondrinas. Qué bonito es hacerse mayor a golpe de primaveras!.
No sé cuantas me quedan todavía por recordar y disfrutar a vuestro lado. Por esto, he querido contaros hoy lo mucho que significan en mi vida estos recuerdos de mi niñez.
Y cuando llegue mi última primavera, no sufráis. Estoy segura de que, de alguna manera y esté donde esté, continuaré celebrando otras primaveras.
Y si algún día, al mirar por la ventana veis una golondrina, quizás os acordareis de que fuí feliz a vuestro lado, de que os quise mucho y quizás, también como hoy, me dedicareis una sonrisa y comprenderéis que para todo el mundo la primavera no significa lo mismo.
Un abrazo!
Con todo mi cariño,
Josefina
fuente: educarueca
Las guerras impiden asistir a la escuela a 43 millones de niños
Yolanda jb / Miércoles 13 de septiembre de 2006
LEONOR LOZANO. Durante la presentación en rueda de prensa de este informe, el presidente de esta organización, José María Contreras, lamentó que las guerras afecten al sistema educativo, ya que éste es "el arma más poderosa para la protección de los niños y niñas, al educarles, darles conciencia de los peligros del reclutamiento y los abusos, de las minas o del sida". Según datos facilitados por esta ONG, cada año de escolarización supone un aumento de los salarios de hombres y mujeres de un 10% en el promedio mundial, por lo que se trata "del único instrumento capaz de romper el círculo de la pobreza e impulsar perspectivas de un futuro estable para estas personas".
Por su parte, el director general de Save the Children, Alberto Soteres, destacó que la duración media de los conflictos armados suele ser de 10 años, lo que supone que millones de niños pasarán toda su infancia sin recibir educación. "La ayuda que reciben los países en conflicto suele ser de emergencia, destinada a cubrir necesidades básicas, pero la educación no forma parte de ella", sentenció.
Por ello, Save the Children ha puesto en marcha una campaña a nivel mundial, (ya presentada en 28 países) que, bajo el lema "Reescribamos su futuro", busca proporcionar educación de calidad a ocho millones de niños que viven en países afectados por conflictos, de aquí a 2010. Además de pedir la colaboración de la población general para obtener recursos con este objetivo, la ONG pedirá a la comunidad internacional que incluyan la educación de la ayuda humanitaria en situaciones de crisis y que se convierta a las escuelas en zonas "libres de conflicto" para proteger a los niños y niñas afectados, entre otras medidas.
EL 80% DE LAS VÍCTIMAS CIVILES, MUJERES Y NIÑOS
Antonio Banderas, Rigoberta Menchú, Susan Sarandon, Penélope Cruz, José Saramago, Eva Longoria, Alejandro Sanz, Carmen Posadas, Emma Suarez, Ainhoa Arteta o Mercedes Sampietro, entre otros, han prestado su apoyo a los actos de lanzamiento de esta campaña en España. Según datos facilitados por esta ONG, desde 1990, el 80% de las víctimas civiles de las guerras han sido mujeres y niños.
Durante el acto, Carmen Posadas, Emma Suarez y Mercedes Sampietro leyeron testimonios de niños afectados por estos conflictos, y niños españoles leyeron un comunicado de apoyo a estos pequeños. Federico Mayor Zaragoza, ex-director general de la Unesco, también acudió a esta cita. "Ha llegado el momento de movilizarnos, de implicarnos personalmente, dejar nuestra resignación y salvar la vida de estos 43 millones de niños", concluyó.
Durante la última década, dos millones de niños fueron asesinados en conflictos armados, seis millones heridos y otros 20 millones se vieron obligados a abandonar sus casas.