"No hay que regalar las palabras nobles a los canallas" Osvaldo Soriano

"No hay que regalar las palabras nobles a los canallas"  Osvaldo Soriano
VIERNES - 7 pm - www.fmurquiza.com - FM 91.7

CIELO Y TIERRA en la Blogosfera

Hemos creado este blog, a partir de nuestro programa de radio "Cielo y Tierra", para intercambiar reflexiones, experiencias y propuestas.

Nuestra esperanza es que este encuentro favorezca la construcción conjunta de una comunidad sostenida por la solidaridad, el respeto mutuo, la promoción de los derechos humanos y la mejora en el sistema político en favor de una democracia plena.
Intentamos por Cielo y Tierra:

* Despertar la solidaridad, la reflexión, la toma de conciencia y el respeto mutuo, como ejes de una convivencia social en armonía, equidad y justicia.
* Fortalecer el juicio crítico y la conciencia social
* Difundir el pensamiento mariteniano aplicado a diferentes perspectivas que componen la sociedad, (cultura, política, economía, salud, ciencia y tecnología, diálogo ecuménico e inter-religioso)

Hagamos del encuentro una oportunidad para conocernos, enriquecernos y hacer posible una sociedad mejor para todos.
Te esperamos todos los viernes a las 7 de la tarde en www.fmurquiza.com FM 91.7 para compartir una charla entre amigos, acompañada de muy buena música étnica y literatura en nuestro idioma.

Claudia Santalla y Giselle Zarlenga

miércoles, 2 de mayo de 2007

Visión de los Vencidos







Introducción

Revelación y asombro para los europeos de los siglos XVI y XVII, fueron las crónicas, noticias y relaciones de los descubridores y conquistadores del Nuevo Mundo. Europa -continente antiguo, poseedor de larga historia- mostró avidez por conocer las extrañas formas de vivir de esos "pueblos bárbaros", que sus navegantes, exploradores y conquistadores iban "descubriendo".

Los datos aportados, con espontaneidad o con doblez, por los "cronistas de Indias", se recibieron en Europa con el más vivo interés. Pudieron convertirse algunas veces en tema de controversia, pero nunca dejaron de ser objeto de reflexión. No sólo los conquistadores y los frailes misioneros, sino también los sabios y humanistas europeos, los historiadores reales, intentaron forjarse imágenes adecuadas de las diversas realidades físicas y humanas existentes en el Nuevo Mundo.

Los resultados fueron diversos. Hubo "proyecciones" de viejas ideas. Se pensó, por ejemplo, que determinados indígenas eran en realidad los descendientes de las tribus perdidas de los judíos. Tal es el caso de fray Diego de Durán a propósito del mundo náhuatl. Otras veces las relaciones e historias eran una apología más o menos consciente de la Conquista, como en el caso de Hernán Cortés. En algunas crónicas aparecen los indígenas del Nuevo Mundo como gente bárbara, idólatras entregados a la antropofagia y a la sodomía, mientras que en otras son descritos como dechado de virtudes naturales.

Aprovechando las noticias que llegaban, se escribieron luego en Europa historias con el criterio humanista propio de la época. Bastaría con recordar las décadas De orbe novo del célebre Pedro Mártir de Angleria, en las que tantas veces expresa su admiración al describir las artes y formas de vida de los indios. O el impresionante cúmulo de información de primera mano que acerca de las Indias allegó e incorporó en su Historia General el cronista real Antonio de Herrera. En resumen, puede decirse que la historiografía, no ya sólo española y portuguesa, sino también francesa, inglesa, alemana e italiana, cobraron nueva vida al hacer objeto de su estudio las cosas naturales y humanas del Nuevo Mundo.

Pero, frente a este innegable estupor e interés del mundo antiguo por las cosas y los hombres de este continente, rara vez se piensa en la admiración e interés recíproco que debió despertar en los indios la llegada de quienes venían de un mundo igualmente desconocido. Porque, si es atractivo estudiar las diversas formas como concibieron los europeos a los que, por error, llamaron "indios", el problema inverso, que lleva a ahondar en el pensamiento indígena -tan lejano y tan cercano a nosotros- encierra igual, si no es que mayor interés. ¿Qué pensaron los hombres del Nuevo Mundo, en particular los mesoamericanos, nahuas, mayas y otros al ver llegar a sus costas y pueblos a los "descubridores y conquistadores"? ¿Cuáles fueron sus primeras actitudes? ¿Qué sentido dieron a su lucha? ¿Cómo valoraron su propia derrota?

Es cierto que estas preguntas no podrán contestarse en todos los casos. Mas, por lo menos, habrá algunas respuestas, tratándose de las culturas indígenas que alcanzaron mayor desarrollo. Sus textos y pinturas por una parte, y las relaciones españolas por otra, constituirán las dos caras distintas del espejo histórico en el que se refleja la Conquista. Como es natural, las imágenes logradas por mesoamericanos y españoles mostrarán grandes variantes. No obstante condenaciones e incomprensiones mutuas, en el fondo ambos tipos de imágenes son intensamente humanas. En cuanto tales, deberán estudiarse sin prejuicio. Porque, su examen sereno, más allá de fobias y fílias, ayudará a comprender la raíz del México actual, consecuencia viviente del encuentro violento de esos dos mundos...

Cadenas de cuarzo y salario virtual: cambio tecnológico, ciclos largos y clase obrera

Autor: Edur Velazci Aregui

Introducción

En el curso de los últimos años, como parte de un gran esfuerzo de los ideólogos del fin de la historia, se ha intentado diluir la contradicción trabajo asalariado-capital como la relación social antagónica sobre la que se construye la nueva utopia del capitalismo global. En este trabajo realizamos una reconstrucción de los avatares de la clase obrera en los ciclos largos del capitalismo contemporáneo, del impacto de la reestructuración capitalista en la relocalización geográfica del proletariado industrial, de la creciente diversidad y heterogeneidad de los asalariados modernos, de su inserción en los procesos de innovación y reproducción ampliada del mercado de trabajo, así como de las formas de resistencia que empiezán a germinar, recordando el título de la célebre novela de Émile Zola, frente al capitalismo global. La clase obrera, el Cuarto Estado, el proletariado, como fenómeno histórico y social vuelve a reconstruir su rostro colectivo, más allá de las profecías que anuncian el fin de su esencia misma: el trabajo como proceso social constitutivo.

Para leer el documento completo con sus 6 capítulos, clickear en el título



Fuente: Biblioteca Digital Universitaria de la DGSCA

Primero de mayo

Por Carlos del Frade
01/05/2007

(APE).- Casi dos millones de chicas y chicos estadounidenses eran explotados en las tejedurías, puertos, fundiciones, hoteles, carnicerías, frigoríficos y calles de las principales ciudades del país del norte de América. Esa fue una de las principales razones de la huelga del primero de mayo de 1886, la existencia real y cotidiana de la niñez de Estados Unidos. En el pliego de condiciones también figuraban las ocho horas de trabajo, la necesidad del descanso dominical, jornal acorde a las actividades que se realizaban y leyes sociales de protección integral para todos.

Dos días después de la huelga general, la represión policial en Chicago dejó decenas de muertos y dos centenas de heridos. Luego vino la persecución contra los ideólogos y la horca para ellos, el 11 de noviembre de 1887. Fueron los mártires de Chicago.

Uno de ellos, Michael Schwab, encuadernador, sostuvo ante el juez: “No hay secreto alguno en nuestra propaganda. Anunciamos de palabra y por escrito una próxima revolución, un cambio en el sistema de producción de todos los países industriales del mundo... Todos los días se cometen asesinatos, los niños son sacrificados inhumanamente, las mujeres perecen a fuerza de trabajar y los hombres mueren lentamente consumidos por sus rudas faenas y no he visto jamás que las leyes castiguen esos crímenes”.

Ciento veintiún años después de aquel primero de mayo, la mayoría de los trabajadores argentinos tienen jornadas laborales que están por encima de las diez horas, sus salarios no llegan ni a la mitad de la canasta familiar, más de la mitad de la fuerza laboral está en negro y casi tres millones y medio de niñas y niños son explotados sin ningún tipo de protección. Hay una necesidad histórica de reverdecer aquellas originales banderas de la clase trabajadora para que se conviertan en una palpable realidad de los que producen la riqueza en la Argentina.

Y junto con la lucha por la conciencia habrá que celebrar las construcciones colectivas de miles de trabajadoras y trabajadores argentinos que han tomado empresas vaciadas por sus patrones y recuperadas por ellos; habrá que festejar la nueva camada de delegados gremiales menores de treinta años que gambetean la propaganda del sistema y que condena las prácticas sindicales; habrá que contar el por qué de cada una de las luchas que aparecen en toda la geografía del país en contra de los señores feudales que quieren perpetuar sus privilegios y que, de pronto, se topan con las miradas, los cuerpos y la dignidad de mujeres y hombres capaces de protagonizar el futuro desde la rebeldía y el compañerismo.

El día internacional de los trabajadores, una vez más, será un día de lucha, conciencia y celebración de la clase que todos los días, más allá de las cifras oficiales, cantos de sirena estridentes y vacuos, son capaces de pelear por su libertad y en beneficio de un mundo distinto, donde palabras tales como solidaridad, justicia y dignidad tengan sentido. Porque serán ellos, los trabajadores, quienes parirán un lugar distinto, en donde las niñas y los niños se reencuentren con la dulzura de un alfajor de chocolate, la mano tibia de una maestra y la risa desatada y sin miedos en rondas catongas o partidos de fútbol que festejen la realización de aquel paraíso soñado por los hijos del pueblo.

Sueños de trabajadores que fueron capaces de burlar todas y cada una de las represiones impuestas.

Como se decía en 1890, en las pocas ciudades argentinas que se conmemoró por primera vez el primero de mayo: ¡Viva la lucha de los trabajadores!

Fuente: Fundación Pelota de Trapo